Baño

La mayoría de los perros disfrutan en el agua y se bañan de buena gana. Los baños les ayudan en los periodos de más calor y también son beneficiosos para la reeducación de los animales que han sufrido recientemente una intervención ósea o articular. Pero mucha atención con los baños en el mar.

Están totalmente desaconsejados para los animales que sufren problemas cutáneos. Cuando su perro se haya bañado en el mar, es preferible enjuagarlo con agua dulce sin utilizar champú, con el fin de evitar cualquier irritación por la sal marina. Cuidados de perros. Cuidados de mascotas.

A la hora de bañar al perro cuidado con el champú que vas a utilizar: debe ser especial para ellos. ¡Nunca utilices champú para humanos! Atención también con los baños demasiado frecuentes que pueden ablandar el pelo duro de ciertas razas.

Un paseo por el campo con tiempo lluvioso no necesita un baño al volver necesariamente. Puedes secar a tu compañero con una toalla para cepillarle luego con el fin de que reencuentre el brillo de su pelaje, sobre todo si es un perro de pelo largo.

Baño

La alimentación de un perro (al igual que pasa con nosotros los humanos) es vital como para determinar la salud del animal. Esta alimentación debe ser saludable y equilibrada. Si el aporte de nutrientes y energía es inadecuado, la vida de nuestra no será ni sencilla ni sana. Y esta incorrecta alimentación acarreará en nuestro perro (a corto, medio o largo plazo) la aparición de patologías.

El perro debe seguir una dieta correcta, actualmente no es complicado ya que disponemos en el mercado de una amplia y variada gama de alimentos. Lo único que debemos hacer es asesorarnos y seguir las recomendaciones que nos dé un profesional. Ya que no todos los perros necesitan las mismas aportaciones.

Su edad, su sexo, su estilo de vida,… son diversos los factores que alteran esta dieta. Como ya hemos comentado, la mejor opción para alimentar correctamente a tu perro es comprar el alimento comercial, que ya está equilibrado y reúne todos los nutrientes necesarios para el perro. Y además, es lo más sencillo.

Existen en el mercado una gran variedad de opciones, con diversas fórmulas para las distintas etapas y actividades de cada perro. Y esta opción también resulta más rentable. Porque si no deberías elaborar día a día la comida de tu mascota. Tras la comida el perro necesita reposo. Por ello, no debemos hacerle correr ni trabajar evitando así desórdenes intestinales y congestivos.

El número de comidas diarias dependerá de la edad. Tras la época de lactancia (30-40 días), o sea, tras el destete, el cachorro deberá comer 4 veces al día hasta los 3 meses. Desde ahí hasta los 6 meses quitaremos una comida: 3 veces al día. Y desde los 6 hasta los 12 meses, una menos: 2 veces al día. Ya a partir del año de vida, sólo una o dos veces al día.

La cantidad de alimento depende también de la estación del año. En verano, por ejemplo, ésta debe disminuir ya que con el calor los perros tienden a permanecer inactivos. En esa época es conveniente disminuir el volumen de alimento restringiendo ligeramente las grasas. En invierno haremos lo contrario: los requerimientos calóricos son mayores.

Cuidados

Son muchos los cuidados que necesitan los perros. En general son animales muy resistentes, pero hay ciertas cosas que debemos vigilar para que su salud sea la mejor posible y para que el perro tenga una vida saludable y feliz.

Te recomendamos que aunque sigas a rajatabla estos cuidados que te mostramos, al menor síntoma acudas al especialista, pues él es la persona más indicada para tratar a tu perro.

Uno de los cuidados esenciales que necesitan nuestro perro es una higiene regular y óptimas. Estos cuidados serán más o menos regulares dependido del tipo de perro que tengas y las características del mismo. Por regle general consiste en un cepillado regular, limpieza de orejas, corte de las uñas, control de la dentadura, con esto reduciremos el riesgo de posibles enfermedades cutáneas, auditivas, etc. pues a la vez que limpiamos al perro, estaremos haciendo un análisis aproximado del estado físico del perro.

Cachorros

Las primeras semanas de la vida de un cachorro son cruciales para su desarrollo. Lo que pueda ocurrir en él y en su entorno durante esas semanas es muy importante y puede determinar si el cachorro tendrá una vida normal y una buena salud o si por el contrario, vivirá afligido por la enfermedad o sufrirá problemas de comportamiento. En su nacimiento, el cachorro sin defensas. Cerca de 75% de las muertes precoces en perros llegan durante los 18 primeros días de vida, a menudo a causa de la ignorancia o inexperiencia de la madre (descuido o lactancia ineficaz) o, en otras ocasiones, de los propietarios (manipulación excesiva de los cachorros, etc.). Por estas razones, es bueno hacer examinar a la madre y a los cachorros por un veterinario lo antes posible desde el nacimiento. Esta consulta te permitirá también obtener respuestas a tus dudas, si es que las tuvieras. De todas maneras, las principales causas de mortalidad neonatal en los cachorros son la insuficiencia alimentaria y el enfriamiento. La falta de alimentación puede ser debida a la lactancia ineficaz o incluso a la falta de leche en la madre. Aunque también se puede deber a la incapacidad del cachorro de mamar eficazmente. El enfriamiento es también una causa importante en la mortalidad neonatal. Los cachorros son incapaces de ajustar su temperatura corporal durante sus primeros días de vida. Si éstos se enfrían, son incapaces de mamar, dejan de alimentarse y su madre deja de ocuparse de ellos. Recalentándolos se restablece su reflejo de succión y su estado general. Para el propietario, el hecho de saber distinguir un cachorro con salud de un cachorro enfermo puede ser muy útil. Y en ciertos casos, una cuestión de vida o muerte. Un cachorro con salud está caliente y rollizo. Presenta un buen tono muscular y una excelente coloración de la piel. Está tranquilo y duerme bien. En cambio, el cachorro enfermo es frío y flaco. Su abdomen está dilatado, su tono muscular y la coloración de su piel son insuficientes, y tiende a enroscarse y gemir. En caso de encontrar algún cachorro que se acerque a estas características, hay que consultar inmediatamente al veterinario. En caso de albergar dudas, consulta también. Mejor prevenir... Pero las primeras semanas de vida son determinantes no sólo para la salud (como hemos estado viendo hasta ahora), sino también para su desarrollo social y psicológico. El cachorro adquiere sus aptitudes sociales entre la cuarta y la duodécima semana de vida. Es durante este período que está más receptivo al adiestramiento y en esa época que se socializa con su entorno. Por tanto, el no estar en contacto con humanos durante ese período, le acarreará muchas dificultades futuras para adaptarse a los humanos. El no estar en contacto con otros animales (sus hermanos y hermanas, por ejemplo) durante este período, repercutirá en la futura relación con otros animales durante el resto de su vida.

Adiestramiento y educación

La sociedad actual le exige al perro cada vez más cosas para ser apto para ella. Ahora a nuestra mascota se le pide que sepa adaptarse a los comportamientos en la ciudad, en el campo, a si debe ladrar o no dependiendo de las circunstancias y personas, a jugar con sus juguetes, pero no hacerlo con los nuestros, a enfrentarse valientemente con los que nos asustan y ser pacíficos y predispuestos con familiares o amigos, a hacer lo que se le pide que haga,... Y lo triste es que muchas veces queremos que aprendan todas estas cosas por si solos.

Los cachorros son como nosotros cuando somos niños. Estamos preparados para aprender poco a poco, aunque dispuestos a ello, pero necesitamos de una educación y adiestramiento correcto. A continuación vamos a mostrarte una serie de artículos con ayuda, consejos, ideas, reglas y más cosas que consideramos necesarias a la hora de enseñar a un perro a comportarse. Pero aunque cualquier persona puede enseñarle cosas a un perro sabiendo las nociones esenciales básicas, lo más aconsejable en ciertas ocasiones y para ciertas conductas es acudir a un especialista, pues ellos están preparados para dar una educación profesional. Y luego, siguiendo los consejos de este profesional, seguro que tenemos el éxito que queremos y obtendremos de nuestro perro el comportamiento deseado.

Enfermedades y salud

Los perros son bastante parecidos a nosotros. ¡¡Y su salud también!! Nosotros cuando nos encontramos mal acudimos al médico, pues sabemos que es una persona que sabe mejor que nosotros lo que nos pasa y que sabrá el remedio idóneo para curarnos.

Con los perros tenemos que hacer lo mismo. Cuando está malo, debemos acudir al veterinario pues es la persona cualificada para sanarle y que pronto este brincando y saltando como antes. La forma de saber que nuestro perro está malo es sencilla.

Éste siempre se conporta de la misma manera. Es un animal feliz, activo, cariñoso,… Observándole podemos darnos cuenta cuando está raro. Si no se comporta como de costumbre, aunque no podemos saber exactamente qué le pasa, si sabemos que algo le pasa. Y para saber qué le pasa exactamente nada mejor que el veterinario.

Perros de raza pequeña

1.El perro pequeño necesita cortes de uñas más frecuentes. Cortar las uñas del perro forma parte de la rutina de aseo habitual (baño, cepillado, limpieza de ojos, etc.) que precisa un can. Pero este hábito saludable es aún más importante para los canes de menor tamaño. "Los perros pequeños suelen hacer menos ejercicio al aire libre que los grandes, por lo que tienen menos oportunidades de desgastar sus uñas".

2. El can pequeño puede sufrir más problemas dentales. La dentadura de los perros, como la humana, necesita cuidados. Aunque no todos los canes de reducido tamaño sufren problemas dentales, sí es frecuente que algunas razas pequeñas tengan una boca más delicada y sufran mayor deterioro en sus diente. Es el caso del pequinés o del carlino. Por ello, aunque generalizar no sirve cuando se trata de animales, los perros pequeños pueden necesitar cuidados bucales más frecuentes que los canes de gran tamaño. En este sentido, "el cepillado de los dientes del perro por parte de sus dueños es un cuidado esencial para mantener sana la boca del can", afirma, por su parte, Manuel Lázaro, veterinario de la Asociación Madrileña de Veterinarios de Pequeños Animales. También son necesarias algunas atenciones del médico canino. Las limpiezas de boca en la clínica así como las revisiones veterinarias rutinarias ayudan a mantener la salud bucal del perro.

3. El frío y el calor extremo en los canes miniatura. El pelaje del perro es un aislante eficaz contra el frío, pero también contra las altas temperaturas del verano. Los tupidos mantos de los que disfrutan algunos canes (pequeños o grandes) les protegen de las temperaturas extremas. No todos los canes, sin embargo, gozan de esta barrera protectora. "Carecen de ella algunos animales pequeños pero también hay perros grandes, como el bóxer, que son muy frioleros", explica Lázaro. Sin un pelaje denso y protector, el calor tarda poco tiempo en escapar del cuerpo de un perro diminuto. Por ello, las hipotermias son frecuentes en los perros de menos de dos kilos. Algunos canes pequeños, como los yorkshire, son conocidos por su elevada sensibilidad al frío. ¿Qué hacer en estos casos? La ropa canina (de abrigo o más ligera para el verano) así como los impermeables para perros son protectores que defienden al animal de las virulencias climáticas.

El cepillado

La muda se da dos veces al año en el perro. La más importante se sitúa en torno a mayo, a causa de la caída del pelo de invierno. El pelaje de verano cae hacia septiembre. Por tanto, en primavera y en otoño será natural que tu perro pierda abundantemente pelo.

Si el perro vive en un entorno demasiado cálido y si, sobre todo, su cama está cerca de un radiador, su caída de pelo puede ser más frecuente.

Debes examinar y cuidar a tu compañero regularmente. Acariciarlo ayuda al descubrimiento de posibles anomalías (presencia de garrapatas, por ejemplo), cualquiera que sea su corte y su pelo.

La carnaza

Los perros demuestran su estrés y ansiedad mordiendo y destrozando algunos objetos que encuentra en la casa, por eso para evitar problemas resulta mejor ofrecerle un hueso grande y duro que no sea de pollo, un juguete o una carnaza. Las carnazas son especiales para los canes y no les producen ningún tipo de daño. El morder y masticar es una conducta natural de todos los perros y aunque resulte obvio que a muchos amos no les guste, debemos permitirles que lo hagan ya que es una de las formas que utilizan para eliminar el estrés. Todos quienes han tenido alguna vez en su vida, un perro como mascota, saben lo que es encontrar zapatos dañados, correspondencia destrozada y hasta muebles mordidos, todo a causa de la ansiedad que tiene nuestro can. Además de eliminar la ansiedad y el estrés que puedan sentir, y de que uno pase el tiempo gritándole y advirtiéndole que No muerda eso, o que deje el otro, regañándole constantemente, lo más recomendable es darle una carnaza, un hueso o un juguete orientándolo hacia una conducta necesaria de forma adecuada. En el mercado podemos encontrar todo tipo de juguetes especiales y carnazas, ideales para ayudarles a reducir la ansiedad y que de paso ayudan a mantener la salud bucal de la mascota ya que limpian y eliminan el sarro que se acumula en las encías y en la base de los dientes. Además, evitan el mal olor del hocico, limpian el intestino y para los cachorros resultan de mayor importancia ya que les ayudan a mudar los dientes de leche. Toda esta información puede resultar novedosa para muchos dueños de perros, pero es bueno saber que las carnazas no son dañinas ya que están elaboradas con piel, carne y cartílago de res, material que ha sido molido o pulverizado para ser presentado en distintas formas y texturas, en tamaños, colores y sabores diferentes. Resulta saludable ofrecerles una al día, pero no debemos olvidar que no son un alimento o que pueden reemplazar alguna de sus comidas ya que no han sido diseñadas para cubrir sus necesidades básicas de nutrición. Es común ver a los perros entretenerse con un hueso de pollo para que pueda roer y masticar, pero la mayoría de estos huesos naturales desprende astillas y trozos muy agudos que pueden dañar la garganta, el estómago, los intestinos y hasta el colon del animal. En todo caso, resulta una mejor opción ofrecerle huesos grandes y duros, pero también se corre algún tipo de riesgo con ellos, por lo que no resultan aconsejables. Las carnazas resultan ser la mejor alternativa para ayudar a nuestro fiel amigo a perder el estrés y mantener una buena salud bucal.